“Tras darlo todo por el Proyecto La Cruz de Manzanillo, trabajadores envejecientes enfrentan la vejez sin sustento, sin prestaciones y sin pensiones”

Por: Luiggy Polanco
Trabajadores envejecientes del Proyecto La Cruz de Manzanillo: una deuda social pendiente
Tras haber entregado sus mejores años al Proyecto La Cruz de Manzanillo, cientos de trabajadores envejecientes enfrentan hoy una realidad dolorosa: la vejez sin sustento, sin prestaciones y sin pensiones. Son hombres y mujeres que fueron testigos de todos los gobiernos y administraciones, que sostuvieron con su esfuerzo un proyecto emblemático para el desarrollo nacional, y que ahora viven en el abandono.
La actual administración, en su afán de mostrar eficiencia estatal, ha sacrificado a estos “empleados de oro”, invisibilizando su aporte histórico y condenándolos a una vida marcada por la precariedad. La mayoría se encuentra en estado crítico, deteriorados por los años, sin acceso a una pensión solidaria que les garantice lo más básico: alimentos y medicamentos de rutina.
No se trata de cifras ni de simples jornales. Se trata de personas que dieron todo por un proyecto que fue símbolo de progreso y esperanza. Hoy, la falta de reconocimiento y protección social es una herida abierta que cuestiona la justicia y la humanidad de nuestro sistema.
Exigimos que se reconozca la deuda social con estos trabajadores y que se establezca, al menos, una pensión solidaria que les permita vivir con dignidad. La historia no puede olvidar a quienes la construyeron con sus manos. La sociedad dominicana debe responder con gratitud y justicia.





